Entiendo y comparto la decepción, pero de ahí a pensar que el equipo
está ya en segunda, va un abismo. Creo que los almerienses somos
demasiado pesimistas en ese sentido y si anoche hubiese caído Osasuna, a
buen seguro que los pamplonicas tendrían esperanzas de salvación. Dicho
esto, desconozco el motivo por el que los rojiblancos juegan con
intensidad en determinadas fases de los partidos, como si fueran
jugadores de Champions que se enfrentan a colegas de Segunda B. No sé si
Francisco intentó contragolpear durante la primera mitad en espera de
la ansiedad de Osasuna (no olvidemos que ellos se jugaban lo mismo o
más) o si nosotros vamos de sobrados. El caso es que se pudo empatar al
final, pero la pájara de la primera mitad fue de órdago, en parte por
una razón: la ausencia en el once inicial de Azeez. ¿Hay alguna
explicación al respecto? Soriano y Corona están dando todo lo que llevan
dentro, pero quizá no les llega para soportar tanto partido seguido de
suma importancia. Por otra parte se pudo apreciar en la segunda la
posición en la que más a gusto se desenvuelve el jugador que estaba
llamado a marcar las diferencias anoche, que no era otro que Suso. El
gaditano hace mucho daño por el centro contando con libertad de
movimientos. De hecho, en la segunda parte se vio de la forma que sufrió
Osasuna, pero comenzar un nuevo choque con dos goles de desventaja es
muy complicado. Con otra estructura de inicio, con otro planteamiento y
con otra actitud se podría haber vencido, o al menos empatado, a un
equipo que como demostró al final no era nada del otro mundo y llegaba a
Almería por debajo en la clasificación, pero de la manera que
afrontamos los primeros minutos, se las ponían a Fernando VII. A partir
de ahora tendremos que estar atentos a los enfrentamientos de nuestros
rivales, amén de los propios, pero dependiendo de sus resultados estará
la salvación más o menos cara. Lo que sí que no querría es seguir
escuchando lo de estamos en segunda
Soy Ramón Gómez-Vivancos, enclavado en el Dpto. Comercial de Cope, Cadena 100 y Rock FM. Columnista de Diario de Almería. Contertulio y polemista. Amante y coleccionista de rock. Os invito a debatir sobre la UD Almería, deporte, sociedad y a gozar con el rock de nuestras vidas.
sábado, 5 de abril de 2014
lunes, 31 de marzo de 2014
Ruleta rusa
Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería
Este Almería va de retos. Suele reaccionar cuando se ve con el agua al
cuello y lo hace ante rivales de categoría. El Valencia en la primera
vuelta, así como el Atlético y la Real Sociedad en la segunda, han
servido de estímulo en momentos delicados. Lo malo es que cuando salimos
a flote para respirar con cierta comodidad, aparece el carácter
masoquista de nuestro conjunto, volviendo a dejar las cosas al filo de
la navaja. Sólo con observar los primeros compases del choque de
Valladolid, nos dimos cuenta de que el Almería conformista de Elche o el
apático de Vallecas, se fundieron en uno deambulando sobre el Nuevo
Zorrilla. No se trata de ganarlo todo, pero sí de mostrar una actitud
competitiva al máximo. Ayer sólo se intentó, con más corazón que cabeza,
en las postrimerías del encuentro. Y eso que el Valladolid demostró el
porqué de su clasificación. Tuvo contra las cuerdas a un simulacro de
rival directo, y aun así sufrió al final para vencer. Por eso creo que
en esta temporada descenderán los tres equipos menos malos. La inclusión
de Tébar en el once inicial no nos vino nada bien. No es el tipo de
jugador que puede cubrir con garantía la ausencia de Verza, que pese a
su sorda labor nos acordamos de él cuando no está. Si bien, no es un
problema individual, sino psicológico diría yo. Nuestro conjunto no
posee una calidad suprema ni puede permitirse el lujo de vivir a la
espera de los destellos de Suso, la velocidad de Aleix o de la reciente
lucha sin cuartel de Óscar Díaz, amén de la experiencia de sus vacas
sagradas. Los nuestros deben estar tan metidos en los choques como ayer
lo estuvo Francisco, que poco le faltó para saltar al terreno de juego.
Ahora nos la volvemos a jugar a la ruleta rusa con Osasuna y cada vez
queda menos campeonato. Seguro que los de Javi Gracia estarán
preocupados en espera del Almería ambicioso de turno que sólo reacciona
bajo presión, pero como un día nos toque en suerte la bala de la ruleta a
la que jugamos en demasía, puede que no salgamos nunca más de la UVI.
sábado, 29 de marzo de 2014
La vieja guardia siempre vuelve
Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería
La semilla todavía perdura. Ahora que llega el momento decisivo la vieja
guardia florece de nuevo. Es como si el embrión de aquel conjunto que
hizo historia en primera siguiera tirando del carro. Soriano, Mané y
Corona vuelven para desatascar la tubería que conduce a la salvación.
Soriano ejerce de timón permanente, Mané ha vuelto a sacar de paseo su
zurda de oro y el caso de Corona es especial. El talaverano siempre
regresa por Semana Santa, o sea, en el momento decisivo de cada
temporada. Con ellos a tope nos sentimos más seguros. Si queríamos más
pruebas de fuego la tuvimos frente al Valencia, sí, el mismo conjunto
que venció en el Camp Nou. Con factor Torsiglieri incluido, se logró el
no va más, tener opciones reales de victoria pese a conceder uno de los
regalos más sonados de la historia de la liga. El equipo de Francisco
huele a salvación por una sencilla razón: por sobreponerse ante tanta
desgracia desde el inicio de campaña. Si además la vieja guardia resurge
como el ave fénix y algunos jugadores defenestrados en su momento por
la afición, como Azeez u Óscar Díaz, nos sacan las castañas del fuego,
tan solo nos falta un pequeño empujón en las dos próximas jornadas para
hacer realidad el sueño de la permanencia. No quisiera obviar la vuelta
de Rodri. El delantero pasa por un mal momento, y al igual que recibió
halagos, en el actualidad merece una reprobación. Frente al Valencia lo
hizo todo rematadamente mal. Ojalá que vuelva por sus fueros. Mañana nos
la jugamos a cara de perro con el Valladolid. Sus enfrentamientos son
tan importantes como los nuestros. Por eso no entiendo por qué se
adultera la competición (por mucho que se jueguen Madrid y Barça) y se
aplaza el partido de los pucelanos frente al Real Madrid de la jornada
34, al miércoles 7 de mayo, cuando solo resten dos jornadas. En el caso
de que los merengues no se jueguen nada en esas fechas, la faena para el
Almería sería total y la perversión de la liga, tremenda.
miércoles, 26 de marzo de 2014
Hola, soy Óscar
Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería
Los almerienses pasamos del pesimismo más recalcitrante a la euforia
desproporcionada. Eso ha podido ocurrir desde que algunos veían a
nuestro conjunto descendido en Navidad o cuando se rozaba la permanencia
después de vencer al actual líder. Al final, estamos donde nos
pertenece, luchando con los rivales que a lo largo del campeonato han
demostrado que no son mejores que los nuestros. Eso sí, como comenté
tras el choque ante el Atlético, iba a vigilar la intensidad con la que
se afrontaban los próximos encuentros. Con más oscuros que claros se
llegó al partido frente a la Real, que tuvo que adelantarse en el
marcador para despertar la violencia futbolística con la que el Almería
debe actuar si pretende salvar la categoría. Solo así se puede optar a
una victoria, siendo un jugador condenado por la afición, con el
sambenito de segunda, el que nos enseñó el camino: Óscar Díaz. Me
atrevería a decir que con jugadores de sus características varios
conjuntos de primera han salvado la categoría las anteriores temporadas.
El ejemplo de un tosco Osasuna siempre me viene a la mente. Antes de
que sus compañeros se pusieran el mono de trabajo ante la proximidad del
precipicio (26 puntos y derrota momentánea), Oscar Díaz ya había
interpretado lo que había que hacer. Si encima fue capaz de rubricar
todo ello con un tanto, nada más hay que decir. Los que después se
unieron a la fiesta, como Aleix, no hicieron sino corroborar la teoría
de nuestra salvación, el violento cuerpo a cuerpo. Si además el técnico
se impregna de la atmósfera, tal y como sucedió, puede pensar en Hicham y
en que un empate no es suficiente. Francisco esta vez acertó de lleno
con su decisión y gracias a él se ganaron dos puntos. Cualquiera hubiese
amarrado el empate en esos instantes, sin embargo se decidió por el
delantero marroquí que, como más de una vez he comprobado, está casado
con el gol. Al césar lo que es del césar: lucha, entrega y colocación
ante una buena Real Sociedad y puntilla colosal de Francisco.
domingo, 16 de marzo de 2014
¿Por qué?
No quiero parecer como Mou con su típica retahíla llorona, pero ¿por qué
se alinea a Corona de inicio en un campo tan hostil y poco propicio
para las características del talaverano? ¿Por qué se plantea el choque
como un intercambio de golpes, táctica suicida si tenemos en cuenta las
peculiaridades del rival? ¿Por qué no se utilizó, en un encuentro tan
físico, al supuesto refuerzo de invierno Hans Martínez?¿Por qué no se
intentó desactivar al contrario primero, para que luego nuestra tarea
resultara más fácil? ¿Por qué remata tan libre de marca el rayista Bueno
en el primer tanto local? ¿Por qué no se presionó con intensidad en un
partido algo más importante que un torneo de verano? La madre de todas
las preguntas, ¿por qué Francisco, pese a observar la deriva del choque
al final de la primera mitad, no introduce cambio alguno tras el
descanso? ¿Por qué se conformó el técnico almeriense con lo visto hasta
ese momento? ¿Por qué no tomó una decisión nuestro entrenador en los
albores de la segunda mitad, a pesar de comprobar que su equipo
continuaba en encefalograma plano? ¿Por qué siempre se realizan las
sustituciones cuando nuestra sentencia es inminente? ¿Por qué se sienta a
Jonathan pese a ser uno de los delanteros más activos dentro del
paupérrimo nivel? ¿Por qué se deja tan desestructurado al equipo en el
plano ofensivo? ¿Por qué permanece Corona y no continúa Verza? ¿Por qué
no se reacciona, aunque fuera psicológicamente, después de acortar
distancias injustamente? ¿Por qué anduvieron los centrales tan
despistados con Larrivey? ¿Por qué Suso ni quiere ni puede? ¿Por qué el
gaditano no asume que los aficionados le pitan, sobre todo, por su
supuesta inadecuada vida fuera del rectángulo de juego? ¿Por qué al
menos no se calla, como le dijo el Rey a Chavez? ¿Por qué se insiste con
Rodri cuando se aprecia con claridad que todavía está fuera de forma?
¿Por qué no se juega con identidad, o a la defensiva como en Pamplona, o
a tumba abierta como al comienzo de la temporada? ¿Por qué?
lunes, 10 de marzo de 2014
Sin Jonathan no hay paraíso
Alguna jornada de las que quedan en casa nos iba a ocurrir lo acontecido
ante el Sevilla. Como decía Chiquito, una mala tarde la tiene
cualquiera, y por eso me acuerdo de algunos encuentros que no fueron
tildados de auténtica final, como frente al Málaga. Quizá la holgada
clasificación, tras el sufrimiento de las primeras semanas, hizo que el
conformismo se instalara sin querer en nuestro subconsciente en espera
de otros envites. Éstos llegaron y, con mejores o peores sensaciones, la
realidad fue que se logró un solo punto de los últimos doce en disputa
que nos coloca en una previsible situación, si bien sumamente incómoda
después de ver a cierta distancia las plazas de descenso. Aun con todo, y
pese a la inesperada victoria del Valladolid, Francisco prescindió de
Jonathan. ¿Hasta qué punto nuestro equipo se puede permitir el lujo de
relegar al burkinés a la suplencia? ¿Por venir de un largo viaje con su
selección? ¿De verdad fue por eso? ¿Alguna razón táctica? No me vale
ninguna excusa, ni siquiera la física, tratándose de un jugador tan
joven y tan poderoso. Seguramente también habríamos perdido con el
concurso inicial de Jonathan, pero para ir sobrados nos queda un largo
trecho. El delantero es, hoy por hoy, nuestro jugador franquicia. Suso,
su teórico sustituto, no sale del bache en el que él mismo se introdujo.
Apenas aportó en alguna acción aislada, con escasas apariciones por
banda, mientras que Soriano anduvo incómodo con la cercana presencia del
gaditano. El éxito logrado en anteriores choques en el Mediterráneo se
cimentó en la seguridad defensiva, aunque como indiqué no siempre se
cumplen los preceptos a rajatabla, por lo que siempre habría que tener
bajo el brazo un plan B, en este caso ofensivo, tan molesto para los
rivales por la velocidad endiablada por las bandas del mismo Jonathan y
de Aleix. Por cierto, desconozco la razón de la enorme cola que se
produjo a la entrada por tribuna. Numerosos aficionados se perdieron los
primeros minutos del choque. Y a petición propia, los últimos.
lunes, 3 de marzo de 2014
No me resigno
Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería
El mérito ha sido incuestionable. Nunca se ha estado tan cerca de mojar
en el Camp Nou pese a la diferencia final en el marcador. Aquel marcaje
ordenado por Hugo de Chico a Xavi, solo sirvió para mostrar una imagen
antediluviana que dejó a Piñero y a Maguregui a la vanguardia del fútbol
moderno. Y es que en aquel enfrentamiento, a pesar de caer por la
mínima, nunca se tuvo la oportunidad que anoche se mascó en algunos
instantes. El momento en el que Aleix disparó en el minuto 63, ante la
pitada del respetable a los suyos, quedará en nuestra retina. Por eso,
el hecho de haber sembrado la incertidumbre al Barça en su estadio hasta
las postrimerías del choque, aunque los azulgrana no sean la
trituradora de antaño, nos debe llenar de optimismo y orgullo al mismo
tiempo. Ya hemos pasado por el Camp Nou bien entrada la segunda vuelta y
estamos a tres puntos del descenso. De todas formas, nunca en la vida
hay que dejar de lado la ambición para reflexionar y pensar en lo que
pudo ser y no fue. ¿Qué habría ocurrido si Francisco hubiese prescindido
inicialmente de Rodri para reforzar aún más el centro del campo? Lo
cierto es que en un encuentro así, un delantero centro pintaba bien
poco. Con la velocidad de Aleix y Jonathan bastaba. ¿Y si además se
hubiera reforzado la parcela central con el chileno Hans Martínez? Con
estas preguntas al aire ni mucho menos pretendo desmerecer el buen
planteamiento del técnico y el encomiable partido de Corona, pero como
indiqué antes, la legítima ambición siempre debe estar por encima de la
merecida oda que los nuestros se han ganado. Trato de no dar por buena
la goleada recibida sin más, y de sacar conclusiones para futuros
partidos. De esa forma, exprimiremos la naranja al máximo y el objetivo,
a buen seguro, se logrará antes. Como colofón, no puedo dejar de alabar
el juego de Jonathan. No le duraron las fuerzas hasta el final, pero si
continúa progresando así, se va a convertir en una mina de oro para el
club en todos los sentidos.
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