lunes, 26 de mayo de 2014

Echando raíces

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

Algunos lo calificaron de milagro y otros apelaron a la fortuna, amén de una labor técnica que extrajo el máximo jugo. Opinar sobre la permanencia a la ligera conlleva la posibilidad de errar en el diagnóstico, ya que se ha disputado una campaña plagada de pequeños detalles que han marcado el destino final. Se ideó una plantilla modesta y debutante en primera en un alto porcentaje, en espera de un margen de mejora. Medida ésta muy criticada en su momento, si bien es fácil opinar sobre qué hacer con dinero ajeno. Desde el comienzo aprobé aquella concepción porque se trata de construir de una manera sólida un club para no ser flor de un día. O sea, aquello de pan para hoy y hambre para mañana que por desgracia vivimos con la AD. Además, la aportación de jugadores provenientes del filial ha pasado de simple auxilio a contribución decisiva. Habría sonado a locura lo de la ayuda canterana si se hubiese comentado hace años, aunque todavía se piensa en demasía en el presente sin mirar al horizonte, aquel que una temporada (ojalá sea muy lejana) nos enviará de vuelta a segunda. En ese instante sabremos si nuestro club se ha consolidado y tiene fijadas sus raíces a la tierra. La primera prueba con el anterior descenso se pasó con nota, pero para ser licenciado hace falta aprobar todas las asignaturas. Pongo la venda antes de la herida porque se intuye que se seguirá apostando por un modelo similar al experimentado, con la esperanza de que se subsanen los errores más evidentes. Confío en que lo vivido durante tantos meses nos ayude a pronosticar el devenir con más certeza, y no seamos tan agoreros a la hora de predecir nuestras posibilidades y tan optimistas con las de los adversarios. Pese a la opinión generalizada, tres de ellos demostraron ser peores durante la pasada campaña, porque la liga regular es la única competición que no enmascara la realidad. 

lunes, 19 de mayo de 2014

El camino a seguir

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

Si trascendental fue el reciente regreso a primera, no menos ha sido la permanencia. Diría que más relevante, si tenemos en cuenta las circunstancias actuales, ya que aquel equipo de Charles que comandaba el ayer descendido Javi Gracia era claro favorito, mientras que el Almería de Óscar Díaz dirigido por Francisco tenía una cara de comparsa como un piano. Se han roto varios preceptos no escritos, como el que nos decía que el fútbol es un deporte donde al final nunca baja Osasuna o que los presupuestos determinan la clasificación. Mimando la cantera puede ocurrir lo de esta temporada. O sea, la permanencia sellada con el concurso capital de varios jugadores que han pasado por el filial. El choque vivido, con unos leones a por todas pese a las nulas relaciones con los rojillos anunciadas por los especialistas en fútbol vasco, reflejó un cúmulo de sensaciones vividas a lo largo de la temporada: Trujillo exportando su fibra, la irrupción de Fran Vélez, como la de Azeez en su momento, determinantes en el devenir de los acontecimientos o la contribución de Jonathan. Y es que, repito, lo acontecido ante el Athletic fue un calco de la montaña de arena que ha supuesto la aportación clave de estos jugadores de la casa. Si sumamos el compromiso de los veteranos (lindo el abrazo que presencié entre Bonillo y Corona en las cercanías del palco) y el empeño de Francisco por mejorar, amén de jugadores como Verza, obtenemos los ingredientes necesarios para aspirar a la salvación en una liga, no lo olvidemos, que reina en Europa. Ya tendremos artículos para analizar el rendimiento durante el sufrido año, pero ahora toca extraer una lección: la afición debe saber que el camino para un dilatado periplo en la élite pasa por el sufrimiento en primera o la aspiración en segunda, combinado con la austeridad económica y el cuidado de las bases. Sin esas reglas, nuestro futuro podría ser exitoso, pero a muy corto plazo. Por favor, no más quejas por padecer en primera, es nuestro afortunado sino.


lunes, 12 de mayo de 2014

¡Señor, sí, señor!

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

El Almería es una entidad con luz y el Granada con sombra. En las citas clave es sabido que nuestros vecinos suelen pifiarla y el Almería, históricamente, no falla. Como tiempo ha el Murcia, ayer fuimos nosotros los que hurgamos en la herida de la psicosis nazarí en su nuevo estadio. No fue fácil, pero con orden, anticipación y firmeza militar se maniató al conjunto de Pina, preso de sus complejos. Una de mis preocupaciones era el sistema defensivo. Sin duda íbamos a tener alguna ocasión de perforar la meta contraria, por lo que había que buscar la fórmula adecuada para no encajar tantos, nuestro talón de Aquiles. A nadie se le escapa que la incorporación de Fran Vélez ha resultado decisiva. Espero que sirva de lección de cara al futuro, si logramos la permanencia definitiva. Un plantel modesto en primera debe vivir de la seguridad defensiva. Lo demás es hacer castillos en el aire. Jugadores como el propio Vélez o Azeez, que apenas contaban al inicio de la temporada, han resultado clave en los momentos que se necesitaba equilibrio y músculo sobre el campo. Once Trujillos no pueden jugar, así que había que encontrar las piezas perfectas para completar el molde. Otro batallador, Verza, también apareció. Y es que no podía ser de otra forma, pues era un choque a cara de perro ante un rival desangelado, sin patrón de juego. Jonathan (menos mal que se incorporó en enero) y Aleix hicieron posible el resto del milagro, sin olvidar el buen planteamiento de Francisco. Espero que poco a poco nos demos cuenta de lo que se está viviendo en las últimas temporadas y apartemos el pesimismo. Ahora queda un último obstáculo, no tan sencillo como algunos piensan, ya que el Athletic vendrá al Mediterráneo dispuesto a ayudar a su hermano de sangre, Osasuna. Se debe dar una carambola el domingo para perder una categoría que ya hemos amarrado con fuerza, por lo que conviene mantener la cabeza fría y conservar la disciplina castrense, no vaya a ser que hagamos de conjunto de Pina. 



lunes, 5 de mayo de 2014

A sufrir por blandengues

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

 
Siempre se ha comentado que es más sencillo mantenerse que ascender. Puede que sí, y lo estamos viviendo. Después de una racha desastrosa tras la victoria ante el Atlético, han bastado dos triunfos, ante un equipo casi salvado y otro descendido, para colocarse de nuevo en órbita. Todo sigue en el aire, nada está hecho, pero el pesimismo que suele invadir a la sociedad almeriense regresa en forma de búmeran convertido en optimismo. Desde estas líneas he repudiado esa actitud tan negativa porque, entre otras cosas, el calendario nos favorecía. Si nos salvamos, espero que vayamos adquiriendo el temple que otras aficiones albergan, después de tantas temporadas en el alambre. Hay que ser conscientes de que competimos con un equipo blando, que pese a ser el conjunto más goleador de los que luchan por la permanencia, dilapida dicha virtud realizadora con un sistema defensivo horrendo, en el que los adversarios campan a sus anchas, de ahí nuestra angustia. Por eso, si nos remitimos al choque de ayer, no entiendo por qué jugadores tan agresivos como Azeez, Jonathan o Soriano no fueron de la partida cuando más había que morder, jugándotelo todo. No me vale que se les utilizara al filo de la navaja, en un cara o cruz, cuando se iba por debajo en el marcador y nos encontrábamos más cerca de segunda que de primera. Sería una pena que con el dato antes expuesto, de máximo goleador, nos fuéramos a segunda por blandengues. Si uniéramos nuestra versatilidad en ataque con un cierto orden y firmeza, ya estaríamos preparando la próxima campaña en primera. Aun así, es digna la temporada de un plantel tan modesto. Amén de nuestros próximos resultados, nos ha beneficiado la derrota del Atlético para que el Madrid vaya a Valladolid a por todas. Sin embargo, el postrero tanto del Sevilla en Mestalla, que le clasificó para la final europea, nos perjudicó gravemente. Jugarán con el Getafe días antes de la finalísima y con el Elche días después de la supuesta resaca. Que Dios reparta suerte.


lunes, 28 de abril de 2014

El espíritu catalán

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

 
El filial volvió a sobrevolar Cataluña. Hace poco más de un año Chumbi revivió en Girona a un equipo que estaba más muerto que vivo, con el ascenso como único objetivo. El ex delantero del otrora conjunto de Francisco, desatascó de cabeza el tapón que tenía visos de convertirse en la tumba de Javi Gracia. En el caso de ayer Fran Vélez, otro integrante del filial, le colocó in extremis la mascarilla a un moribundo que se nos iba, con un guión parecido al de Mestalla. Francisco buscó de inicio alternativas para volver a la senda de la permanencia, quizá demasiado tarde, ojalá que no, con el agua más cerca de la nariz que del cuello. Para estar jugándose la vida, la actitud de ciertos jugadores fue simplemente correcta, se compitió a un aceptable nivel con las carencias de un candidato al descenso, aunque ciertamente partíamos de recientes actuaciones rayanas en la desidia. Es difícil de analizar un choque frente a un equipo que poco o nada se jugaba y que ciertamente se dejó llevar al final, con el agravante de su inferioridad numérica, si bien había que estar ahí con fe y acierto. Suso lo tuvo al final y todos tan contentos en espera de los combates que se avecinan. El del domingo tiene su morbo, con el Betis descendido. Un melón por abrir que solo deberían saborear los más fieles. Los partidos no los ganan 3.000 más que ocasionalmente rellenan la grada en busca de divertimento, sino los sacrificados que cada temporada apuestan a ciegas. Moriremos o sobreviviremos, pero los de siempre juntos y arropados, en plan heroico. Nos esperan varias batallas para ganar una guerra, y la que se vislumbra a las faldas de la Alhambra promete ser de aúpa, de las que se retienen en la memoria mucho tiempo. Pero volviendo a lo más reciente, me quedo con el detalle de Trujillo antes de la reanudación, animando a sus compañeros uno por uno. Que siga adelante el proyecto de cantera de Alfonso García, por encima de la categoría en donde se milite, porque jugadores que sientan los colores solo los podemos fabricar nosotros.


lunes, 21 de abril de 2014

Las cosas de palacio van despacio

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería


Al final, más tarde que pronto, reconoció Francisco la falta de intensidad de su equipo. La que llevo mencionando y denunciando un artículo sí y otro también. La que se ocultaba en anteriores envites tras el tupido velo de la dignidad o de la mala fortuna. La que nos privará, salvo reacción final, de alcanzar la salvación. La que se le debe exigir a una de las plantillas más modestas de la categoría. La que más se debe trabajar y planificar, como exhibió el Barça de Guardiola pese a estar plagado de estrellas, ya que el ataque está más sujeto a la inspiración. La que se tuvo ante el Atlético o la Real, aunque Francisco afirme que igual su conjunto carece de esa característica. En resumidas cuentas, con la que se debe morir en el intento de salvar la categoría. Sobre el resto del choque, algo me quedó claro: no supimos contrarrestar las virtudes del rival. Se presionó en su zona defensiva, donde el gasto de músculo era absurdo, mientras que la parcela letal del adversario, su área de creación desde el centro del campo hacia la mediapunta, quedaba desguarnecida en minoría de rojiblancos, sin arañar con la violencia futbolística que se requería. Si ello se hubiese negociado mejor, nos habríamos aprovechado de su pésimo sistema defensivo, pero se ve que nosotros casi siempre nos ocupamos más de preservar nuestras escasas virtudes, que de intentar anular las del oponente. Aun así, todavía hay esperanza, a la espera de que la salvación no sea demasiado cara, eso sí. Se está a tiro de piedra de la permanencia, pendientes del partido aplazado entre el Madrid y el Valladolid, que sin duda adultera la competición. En cuanto a las entradas rebajadas y el estadio lleno, lo de siempre: minusvalora el esfuerzo de los abonados y no influye para nada en el resultado. Por último, la necesaria cobertura telefónica ante cualquier emergencia de los presentes, se suprimió en todo el recinto y alrededores. ¿Por qué? ¿Inhibidores? ¿Para no dar más disgustos a la pareja, amigos o familiares? Quien sabe.


lunes, 14 de abril de 2014

Señoritos

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

 No me basta con escuchar aquello de, este partido estaba borrado de nuestro calendario. También se dijo cuando los dos gigantes (ya hay otro más grande) visitaron el Mediterráneo, pero Osasuna y Valladolid probaron suerte y, mira por donde, rascaron puntos. La actitud con la que se encaró el choque del Bernabéu fue la más pobre y mísera de cuantas le he visto a la UD tiempo ha. Todo comenzó torcido al no forzar la quinta amarilla los que estaban apercibidos. Si se tenía la idea de reservarlos, podrían haber entrado limpios al decisivo 'rush' final, provocando la tarjeta ante Osasuna. Tirón de orejas a quien corresponda. Pero ciñéndonos a lo del Bernabéu, alzo mi voz ante una actitud pasiva y una imagen triste de unos jugadores que defendían con la mirada, con complejo de inferioridad, que flotaban ante los rivales como si fueran espectadores de lujo, que no encimaban, que no provocaban al contrario, que no iban al choque, que imitaban al actual Messi, que tan solo cometieron siete faltas en todo el partido, que no recibieron ni una tarjeta amarilla y que sólo salvaron la cara con algún acercamiento digno. Unos auténticos señoritos ante un Real Madrid en horas bajas, con innumerables ausencias y que por fortuna tenía enfrente a un equipo con petos azules en un entreno de final de temporada. Hubiera sido preferible perder por ocho tantos de diferencia, exhibiendo algo de ambición e intención sobre el terreno de juego, porque nuestras bajas voluntarias no pueden justificar tal alfombra roja. Ni siquiera se tuvo más en cuenta, ante un Madrid más preocupado por sus próximos envites, la diferencia en el marcador final de cara al 'gol average' empatado con algún contrario, a tenor de la pasividad con la que se afrontó el simulacro de partido. Aun así, y como indiqué tras la derrota ante Osasuna, sigo creyendo en la salvación porque tenemos capacidad de mejora, tanto en el aspecto técnico como en el combativo. Ojalá que los señoritos se conviertan en gladiadores de aquí al final.