lunes, 16 de junio de 2014

Sin presente no hay paraíso

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

Las sensaciones juegan un papel fundamental, pero de ahí a aseverar que la selección está hundida, va un mundo. Los que vaticinaron lo peor se pavonean y los que confiaban ya lo ven gris tirando a negro. No redacto estas líneas con la intención de ir a degüello, sería muy cómodo, sino con la idea de analizar el porqué de varias situaciones. La elección de los 23 seleccionados era mejorable. Un jugador como Llorente nunca debe faltar, por la sencilla razón de que sus características son tan diferentes al estilo de España que es imprescindible en cuanto los adversarios, por nuestra propia ineficacia o acierto del rival , colapsan un esquema diseñado para acumular posesión. Aun contando con alguna carencia más en la convocatoria, el partido ante Holanda no dejó de ser engañoso. Antes del empate Silva tuvo franco el segundo gol, sin que hasta ese momento se mostraran debilidades; acto seguido Casillas comenzó su festival. ¿Tuvo Iker la culpa de la goleada? Por supuesto que sí, demasiados errores (incluyendo el gol de Van Persie) en un puesto específico. No me valen los típicos comentarios de los gañanes de turno alegando lo mucho que nos ha dado en el pasado. Claro que sí, pero ¿no cobró por ello? ¿No era su obligación? ¿Por esa razón le permitimos todo, hasta una noche con nuestra pareja? No señor, la selección nos dio un Mundial y ya fueron agasajados; ahora se juega en Brasil. Dicho esto, tengo la certeza de que España está capacitada para vencer a Chile por más de un gol, ¿O no? ¡A Chile, no a Alemania! Más trascendente es la diferencia goleadora ante los chilenos que frente Australia, ya que lo que se le resta al equipo de su rutilante estrella, Alexis, cuenta por partida doble. Todo puede pasar, pero si la preocupación es Chile, apaga y vámonos. Con dos tantos de diferencia tendremos bastantes posibilidades de pasar, goleando posteriormente sin estridencias a Australia. No comparto la primacía de la diferencia de goles con respecto a los enfrentamientos directos, pero es lo que hay.

lunes, 9 de junio de 2014

Nunca más de pardillos

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

No podemos contratar jugadores consagrados. Ni siquiera éstos nos garantizan la permanencia, pero al menos la disputa del Mundial nos da lugar a meditar, cavilar y estrujar al máximo nuestro presupuesto. Una de las claves para reforzarnos son las ventas, sobre todo las que provienen del filial y van forjando un nombre gracias a la extraordinaria política canterana que se practica tiempo ha. En estos días es Aleix Vidal quien se debate entre varios clubes de cierto nivel. Es evidente que la UD nunca cortó la trayectoria ascendente de ningún jugador, y así lo ha demostrado. Es más, si el sambenito de la entidad fuera el de ser un club con escasa repercusión futura, nos sería complicado reclutar a jóvenes promesas. Ahora bien, una cosa es la proyección que se suele adquirir de rojiblanco, y otra es el choteo económico al que nos pretenden someter la mayoría de entidades históricas, por el mero hecho de ser tan pequeñitos. Si se negocia una cláusula con dureza, la de Aleix en este caso, podemos ser tildados de insolidarios con el jugador y de no mirar por sus intereses. De acuerdo, pero ¿quién se preocupa de nuestro rédito? ¿Es que nuestra entidad vive del aire? ¿O es que a nosotros como club no se nos corta también la trayectoria si se decidiese vender a precio de saldo, tras arriesgar con jugadores semianónimos? Por eso, espero que el presidente sepa jugar sus cartas, con la mano abierta, pero también con firmeza para hace valer el riesgo de conceder oportunidades a diestro y siniestro. Hoy es Aleix, y mañana serán Azeez, Jonathan o Kiu. El caso es que otros venden laterales insípidos al fútbol inglés por millones de euros, casi como nuestro presupuesto anual, y a nosotros nos ponen a los pies de los caballos por un extremo con una velocidad extra, de los que escasean. Presidente, yo no le voy a dar lecciones, es usted quien nos las ha dado con su trayectoria, pero cierta dureza hay que exteriorizar ante el continuado abuso que pretenden ejercer los que piensan que todo el monte es orégano. 

lunes, 2 de junio de 2014

El Eibar del 79

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

Ahora sería impensable, pero en días lluviosos como el de ayer había que cruzar por el barro para presenciar in situ un encuentro de la AD en el Franco Navarro. No había medias tintas, sin aceras, o nos aventurábamos o uno se quedaba sin partido porque no había televisión en directo, y lo que es peor, los resúmenes de nuestro club casi nunca llegaban a tiempo. Con 11 años lo llevé bien, pero algunos seguidores en los albores de la jubilación lo pasaban regular. No importaba, la ilusión se sobreponía al fastidio de partir hacia el campo muy temprano por las largas colas de la Ctra. Granada, al complicado estacionamiento provocado por la gran cantidad de espectadores que acudían a un recinto que acogía más publico del permitido y al inconveniente de tener que levantarse del asiento para poder ver la jugada que se producía, a derecha o izquierda, si los contendientes rivalizaban cerca del corner. Nada ni nadie lograba eclipsar la utopía que estaba a punto de hacerse realidad. El choque del ascenso frente al Castellón fue el punto culmen de todo aquello. Emoción a flor de piel y aroma a puros habanos. Los nuestros remataron la faena a lo grande, unos jugadores que en gran parte caminaron de la mano de la Agrupación por todas las categorías existentes. Un incrédulo seguidor sentado a mi lado, se expresó a falta de 20 minutos después de permanecer mudo durante todo el partido. ¡No me lo creo, el año que viene leeré en los carteles, Almería-Real Madrid! Fue tan sincero y natural como explícito. Y es que aquellas proclamas de papel eran sagradas. Menos mal que al hombre no se le ocurrió viajar al futuro, porque si no le da un síncope al comprobar cómo el mismo Real Madrid no pudo vencer a la AD tres meses después. La estampa final del malogrado Maguregui, recorriendo el campo a hombros tras la gesta, mientras los aficionados le vitoreaban desde la grada, quedó en la retina de todos nosotros. Han pasado 35 años, pero todavía huelo a puros habanos, como si lo hubiese presenciado ayer mismo.

lunes, 26 de mayo de 2014

Echando raíces

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

Algunos lo calificaron de milagro y otros apelaron a la fortuna, amén de una labor técnica que extrajo el máximo jugo. Opinar sobre la permanencia a la ligera conlleva la posibilidad de errar en el diagnóstico, ya que se ha disputado una campaña plagada de pequeños detalles que han marcado el destino final. Se ideó una plantilla modesta y debutante en primera en un alto porcentaje, en espera de un margen de mejora. Medida ésta muy criticada en su momento, si bien es fácil opinar sobre qué hacer con dinero ajeno. Desde el comienzo aprobé aquella concepción porque se trata de construir de una manera sólida un club para no ser flor de un día. O sea, aquello de pan para hoy y hambre para mañana que por desgracia vivimos con la AD. Además, la aportación de jugadores provenientes del filial ha pasado de simple auxilio a contribución decisiva. Habría sonado a locura lo de la ayuda canterana si se hubiese comentado hace años, aunque todavía se piensa en demasía en el presente sin mirar al horizonte, aquel que una temporada (ojalá sea muy lejana) nos enviará de vuelta a segunda. En ese instante sabremos si nuestro club se ha consolidado y tiene fijadas sus raíces a la tierra. La primera prueba con el anterior descenso se pasó con nota, pero para ser licenciado hace falta aprobar todas las asignaturas. Pongo la venda antes de la herida porque se intuye que se seguirá apostando por un modelo similar al experimentado, con la esperanza de que se subsanen los errores más evidentes. Confío en que lo vivido durante tantos meses nos ayude a pronosticar el devenir con más certeza, y no seamos tan agoreros a la hora de predecir nuestras posibilidades y tan optimistas con las de los adversarios. Pese a la opinión generalizada, tres de ellos demostraron ser peores durante la pasada campaña, porque la liga regular es la única competición que no enmascara la realidad. 

lunes, 19 de mayo de 2014

El camino a seguir

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

Si trascendental fue el reciente regreso a primera, no menos ha sido la permanencia. Diría que más relevante, si tenemos en cuenta las circunstancias actuales, ya que aquel equipo de Charles que comandaba el ayer descendido Javi Gracia era claro favorito, mientras que el Almería de Óscar Díaz dirigido por Francisco tenía una cara de comparsa como un piano. Se han roto varios preceptos no escritos, como el que nos decía que el fútbol es un deporte donde al final nunca baja Osasuna o que los presupuestos determinan la clasificación. Mimando la cantera puede ocurrir lo de esta temporada. O sea, la permanencia sellada con el concurso capital de varios jugadores que han pasado por el filial. El choque vivido, con unos leones a por todas pese a las nulas relaciones con los rojillos anunciadas por los especialistas en fútbol vasco, reflejó un cúmulo de sensaciones vividas a lo largo de la temporada: Trujillo exportando su fibra, la irrupción de Fran Vélez, como la de Azeez en su momento, determinantes en el devenir de los acontecimientos o la contribución de Jonathan. Y es que, repito, lo acontecido ante el Athletic fue un calco de la montaña de arena que ha supuesto la aportación clave de estos jugadores de la casa. Si sumamos el compromiso de los veteranos (lindo el abrazo que presencié entre Bonillo y Corona en las cercanías del palco) y el empeño de Francisco por mejorar, amén de jugadores como Verza, obtenemos los ingredientes necesarios para aspirar a la salvación en una liga, no lo olvidemos, que reina en Europa. Ya tendremos artículos para analizar el rendimiento durante el sufrido año, pero ahora toca extraer una lección: la afición debe saber que el camino para un dilatado periplo en la élite pasa por el sufrimiento en primera o la aspiración en segunda, combinado con la austeridad económica y el cuidado de las bases. Sin esas reglas, nuestro futuro podría ser exitoso, pero a muy corto plazo. Por favor, no más quejas por padecer en primera, es nuestro afortunado sino.


lunes, 12 de mayo de 2014

¡Señor, sí, señor!

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

El Almería es una entidad con luz y el Granada con sombra. En las citas clave es sabido que nuestros vecinos suelen pifiarla y el Almería, históricamente, no falla. Como tiempo ha el Murcia, ayer fuimos nosotros los que hurgamos en la herida de la psicosis nazarí en su nuevo estadio. No fue fácil, pero con orden, anticipación y firmeza militar se maniató al conjunto de Pina, preso de sus complejos. Una de mis preocupaciones era el sistema defensivo. Sin duda íbamos a tener alguna ocasión de perforar la meta contraria, por lo que había que buscar la fórmula adecuada para no encajar tantos, nuestro talón de Aquiles. A nadie se le escapa que la incorporación de Fran Vélez ha resultado decisiva. Espero que sirva de lección de cara al futuro, si logramos la permanencia definitiva. Un plantel modesto en primera debe vivir de la seguridad defensiva. Lo demás es hacer castillos en el aire. Jugadores como el propio Vélez o Azeez, que apenas contaban al inicio de la temporada, han resultado clave en los momentos que se necesitaba equilibrio y músculo sobre el campo. Once Trujillos no pueden jugar, así que había que encontrar las piezas perfectas para completar el molde. Otro batallador, Verza, también apareció. Y es que no podía ser de otra forma, pues era un choque a cara de perro ante un rival desangelado, sin patrón de juego. Jonathan (menos mal que se incorporó en enero) y Aleix hicieron posible el resto del milagro, sin olvidar el buen planteamiento de Francisco. Espero que poco a poco nos demos cuenta de lo que se está viviendo en las últimas temporadas y apartemos el pesimismo. Ahora queda un último obstáculo, no tan sencillo como algunos piensan, ya que el Athletic vendrá al Mediterráneo dispuesto a ayudar a su hermano de sangre, Osasuna. Se debe dar una carambola el domingo para perder una categoría que ya hemos amarrado con fuerza, por lo que conviene mantener la cabeza fría y conservar la disciplina castrense, no vaya a ser que hagamos de conjunto de Pina. 



lunes, 5 de mayo de 2014

A sufrir por blandengues

Mi nuevo artículo, publicado en Diario de Almería

 
Siempre se ha comentado que es más sencillo mantenerse que ascender. Puede que sí, y lo estamos viviendo. Después de una racha desastrosa tras la victoria ante el Atlético, han bastado dos triunfos, ante un equipo casi salvado y otro descendido, para colocarse de nuevo en órbita. Todo sigue en el aire, nada está hecho, pero el pesimismo que suele invadir a la sociedad almeriense regresa en forma de búmeran convertido en optimismo. Desde estas líneas he repudiado esa actitud tan negativa porque, entre otras cosas, el calendario nos favorecía. Si nos salvamos, espero que vayamos adquiriendo el temple que otras aficiones albergan, después de tantas temporadas en el alambre. Hay que ser conscientes de que competimos con un equipo blando, que pese a ser el conjunto más goleador de los que luchan por la permanencia, dilapida dicha virtud realizadora con un sistema defensivo horrendo, en el que los adversarios campan a sus anchas, de ahí nuestra angustia. Por eso, si nos remitimos al choque de ayer, no entiendo por qué jugadores tan agresivos como Azeez, Jonathan o Soriano no fueron de la partida cuando más había que morder, jugándotelo todo. No me vale que se les utilizara al filo de la navaja, en un cara o cruz, cuando se iba por debajo en el marcador y nos encontrábamos más cerca de segunda que de primera. Sería una pena que con el dato antes expuesto, de máximo goleador, nos fuéramos a segunda por blandengues. Si uniéramos nuestra versatilidad en ataque con un cierto orden y firmeza, ya estaríamos preparando la próxima campaña en primera. Aun así, es digna la temporada de un plantel tan modesto. Amén de nuestros próximos resultados, nos ha beneficiado la derrota del Atlético para que el Madrid vaya a Valladolid a por todas. Sin embargo, el postrero tanto del Sevilla en Mestalla, que le clasificó para la final europea, nos perjudicó gravemente. Jugarán con el Getafe días antes de la finalísima y con el Elche días después de la supuesta resaca. Que Dios reparta suerte.