sábado, 7 de enero de 2017

El tiempo, ese juez insobornable

Mi nueva Acta, publicada en Diario de Almería

En la mente de cientos de aficionados permanecerá fija la desafortunada cesión de José Ángel que dio origen al tanto de Jorge Molina. Muchos culparán directamente al centrocampista de la derrota, pero desde estas líneas quiero dar ánimos al valiente jugador rojiblanco, porque pasa por ser el conductor del juego, además de ayudar en labores defensivas cuando otros escurren el bulto. Por estadística, puede ser el jugador que más balones pierda, o quizá no, aunque sería normal, ya que es el que más contacta con el esférico aun en situaciones complicadas; por porcentaje de aciertos y errores, seguro que firma unos guarismos positivos. Para errar hay que intervenir, como también le ocurrió a Chuli, al que tampoco se le debe culpar por perdonar un claro mano a mano. Vélez sí que finalizó el choque con una estadística inmaculada porque, entre otras cosas, apenas tocó un balón. Dicho esto, comencemos con cierto orden, a lo Bordalás. El fútbol fue justo en la tarde de ayer. Quien no viera cómo el Getafe perdonó hasta tres ocasiones de gol, no claras, sino flagrantes, y quien no se percatara del dominio absoluto en la segunda mitad de los de Bordalás, es que todavía continúa saboreando los polvorones. Incluso, algunos jugadores y aficionados hablaron al término del encuentro de lo que debió ser un justo empate o una victoria local (menos mal que Soriano no llegó a esos extremos). Se vislumbró el empaque que mostró un equipo rescatado por un técnico como la copa de un pino, especialista en la categoría de plata, que todavía no sé por qué no ha recalado por estos lares. El postrero tanto azulón, no fue sino la consecuencia de varios de los males que asolan a este Almería, débil físicamente, desorganizado y dependiente de la aparición de algunas de sus individualidades. Resulta cuando menos curioso que se encaje tanto a balón parado. Más bien denota falta de físico por una parte y de estrategia defensiva por otra. Para rematar la faena, se prescinde de un baluarte como Azeez por decisión técnica, así como de Iván Sánchez, que por su velocidad hubiese podido inquietar al contragolpe cuando el Getafe encerraba durante tantos minutos a la UD en su área, pese a la necesidad de la victoria. Lo de los cambios es otro capítulo más del triste serial que están rodando los rojiblancos. Quizá, si le hubieran dado a elegir a Bordalás habría prescindido de la magia de Pozo para introducir al goleador Chuli, o hubiese sustituido al mejor Diamanka conocido hasta ahora, pese a que el senegalés tiene que tocar el esférico al menos cinco veces antes de pasar, por un invisible Vélez, amén de no convocar a Azeez. Pero no, las órdenes procedían del banquillo o de la zona desde donde Soriano veía el partido. En mi última Acta de 2106 califiqué la derrota ante el Mirandés como de necesaria, siempre y cuando a los defectos, que saltaron a la vista, se les buscara solución. Pero no, como cantaba Julio Iglesias, la vida sigue igual. O peor.

lunes, 2 de enero de 2017

Tarea para el mercado de invierno

Mi primer artículo de 2017, publicado en Diario de Almería

Para este recién estrenado 2017, con el mercado de invierno efervescente, ¿qué le tendría que pedir la UD Almería a los Reyes? Sería muy fácil enumerar lo que a cualquier hijo de vecino se le ocurre: un buen portero, un buen defensa central, un medio organizador y un delantero centro goleador. Y se quedan tan panchos. Todo eso, a veces ni lo tienen los grandes; por eso hay que hilar fino y sobre todo buscar refuerzo en los puntos más vulnerables. Tan solo hace falta rememorar el último desplazamiento a Miranda de Ebro para darse cuenta de lo que adolece el conjunto de Soriano. En dos jugadas a balón parado, un pobre Mirandés tumbó a un Almería superior técnicamente. ¿De qué sirve adelantarse en campo contrario y tener en plantilla a Fidel o a Pozo? ¡Como si estuviera Messi! A ver cuando se refuerza de una vez un aspecto capital en Segunda, la contundencia, que atañe a todas las líneas. Sin ella, al contrario no le hace falta tener un mínimo de talento para hacer daño, porque el ingenio futbolístico es anulado por el físico. Como indiqué, se adolece de lo más fácil, esa firmeza que por ejemplo no permitiría que un córner o una falta se convirtiera en poco menos que un penalti en contra. Imaginemos por un momento que a Morcillo le acompaña otro central poderoso. Seguro que el propio Morcillo se hace más grande en su juego. O que a Azeez, que de por sí ya distribuye el esférico con criterio, le escolte un compañero de línea como el que creíamos que era Diamanka, un centrocampista vigoroso, todo terreno, preparado también para ayudar a balón parado, no para hacer como que marca a los rivales a la hora de defender. O que un fornido delantero, que sepa aguantar de espaldas a la defensa contraria, oxigene en ataque con el objetivo de habilitar a los extremos y de liberar de esa función a Quique. No pido sin más un gran defensa, un excelso centrocampista organizador y un delantero goleador, sino potenciar con más músculo las virtudes, nada baladíes, que ya posee el plantel rojiblanco.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Una derrota más que necesaria

Mi nueva Acta, publicada en Diario de Almería

Si se gestiona como se debe, esta nueva derrota lejos del Mediterráneo podría haber venido hasta bien. De cualquier circunstancia hay que extraer lo positivo, y más en la actual situación de un conjunto quebradizo, pero con unos síntomas más o menos claros para revertir la situación. Si en anteriores actas aludí a la falta de contundencia en general, ayer se vio con nitidez de lo que adolece, más que carece, el equipo de Soriano, un conjunto más blando que un pato de goma en varios aspectos de su juego. No es solo la ternura a la hora de defender un balón parado, es el propio juego que no se acompaña de la necesaria fortaleza. Quizá ahí se encuentre parte del mal fuera de casa, donde el rival local pone lo mejor de sí. El Mirandés es un conjunto muy limitado, por ser cortés, se pudo comprobar. La UDA tiene una plantilla superior técnicamente, pero si la capacidad física llega a ser tan escasa las fuerzas se igualan, porque tampoco a los rojiblancos se les  puede dedicar una oda a su exquisita habilidad. Soriano quiso introducir un centro campo poderoso, dentro de lo que dispone. Por esa razón prescindió de Pozo para dar entrada a tres jugadores de un corte similar que, en teoría, deberían de haberse impuesto en la parcela central. Aun así, no se consiguió el objetivo, entre otras cosas porque Diamanka está para que no vuelva estas Navidades de Senegal, al menos a Almería. Tras el despiste de su marca en el tanto de la victoria burgalesa, lo menos que se hubiese merecido el centrocampista, ipso facto, es el banquillo. Pero no, no bastó su exhibición ante el Mallorca de hace una semana. Donde no faltó contundencia fue a la hora de prescindir de Ximo y Puertas de inicio. A nadie se le escapa que la doble decisión no fue del todo técnica, sino que otros aspectos influyeron. Es una situación complicada cuando un jugador, como Puertas, se encuentra ante una decisión tan importante. Se tiende a pensar que su cabeza ya no está donde debe y al final, uno por otro y la casa sin barrer. Ojalá que, sea como fuere, no tengamos el enésimo caso de un  tira y afloja. Lo de Ximo, con un lazo para Barcelona y de paso algún billete en la buchaca. Volviendo al análisis de este enfermo que no termina de abandonar la UCI del descenso, resulta curioso el hecho de poder disponer de una serie de piezas tan útiles como Nano (colosal), Joaquín, Azeez, Fidel o el mismo Pozo cuando se le da protagonismo, y que dichas piezas no se puedan complementar con una estructura diseñada para Segunda. Como indiqué, perder ante un conjunto como el Mirandés puede dar su fruto con el fin de cimentar una plantilla que ni siquiera tiene una base digna para empezar a jugar a lo que se debe en esta categoría. La incomodidad de tener que pasar toda la Navidad en descenso, siendo superada la UDA por otros equipos que con cuatro virtudes y media obtienen petróleo, ojalá provoque la necesaria revolución de un plantel que desde la última temporada en Primera, vive de las individualidades de turno, sin forjar un sistema robusto, ordenado y contundente.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Puertas, el desatascador

Mi nueva Acta, publicada en Diario de Almería

  • Cuando peor pintaba la cosa emergió el esbelto delantero almeriense y su zurda de oro
  • José Ángel tuvo que hacer por dos ante la inoperancia de su compañero Pape Diamanka


  • Podría haber comenzado muy mal la jornada dominical para el conjunto de Soriano, como farolillo rojo, si el Nástic hubiese vencido el sábado. Pero nada de eso ocurrió. Superado el escollo psicológico, el buen comienzo del Mallorca, al amparo de su nuevo técnico, se tornó a favor de los intereses del conjunto de Soriano. ¿Quién fue el artífice del viraje? Pues el de siempre, Antonio Puertas. Cuando peor pintaba la cosa, emergió el esbelto delantero almeriense y su zurda de oro, como el Ave Fénix, para enmendar el previsible entuerto. Otro partido se vio a partir de ahí, y ya van unas cuantas de Puertas sacando las castañas del fuego. En realidad, se volvió a ver el tipo de encuentro que últimamente suele disputar el conjunto de Soriano en casa, con cierto equilibrio. El resto, lo ponen las individualidades. ¿Qué le falta a este equipo de visitante para parecerse algo al que lleva varias victorias consecutivas de local? Posiblemente un plus basado en la contundencia que se requiere en campo ajeno. Y no me refiero a la línea defensiva, sino que vuelvo a incidir en el bloque, con especial atención al centro del campo. Ahí cabe destacar a José Ángel que, desde mi punto de vista, fue el hombre del choque. Su labor fue sorda, pero no dejó de ayudar en defensa y de distribuir con solvencia a la hora de construir. Es más, tuvo que hacer por dos ante la inoperancia de su compañero Diamanka, al que trató de defender Soriano en rueda de prensa. Míster, no se puede justificar lo injustificable. El senegalés debió ser sustituido tras la reanudación, porque en el fútbol entra en juego la competencia. Tampoco se trata de cargarse emocionalmente a una persona, pero el deporte no es una ONG. Con esa rémora hubo que remar hasta la orilla, gracias a la ayuda del mencionado José Ángel y a la ventaja en el marcador que da alas e inspira confianza, y si no que se lo digan a Fidel, que fue de sobrado en alguna que otra acción. Capítulo aparte Trujillo, que completó un partido poco inteligente. Provocó una absurda tarjeta amarilla al comienzo cometiendo falta sobre un contrario que estaba todavía a poco menos de 70 metros de Casto. Más tarde, en la segunda mitad, se la jugó con una innecesaria entrada en el centro del campo. Menos mal que al final no hubo consecuencias negativas. Al igual que José Ángel, Nano estuvo de dulce. Este lateral es de los que hace equipo, infranqueable, disciplinado y participativo en cualquier parte del terreno de juego. Qué bueno que viniste. La calidad de Pozo (mal partido, pero con tres intervenciones que valieron por una entrada) y la de Fidel, suelen poner la guinda para obrar el milagro de tanta victoria seguida en el Mediterráneo, pero lejos de él Soriano debería de variar de sistema en espera del mercado invernal, del que hablaremos en breve. Como se ha vuelto a ganar y hay que insuflar ánimos, habrá que darle cierto mérito a la serenidad mostrada por Soriano pese a la angustiosa posición clasificatoria y al hecho de terminar el choque con cuatro jugadores que pasaron por el filial. Eso siempre congratula.

    domingo, 4 de diciembre de 2016

    SOS en el centro del campo

    Mi nueva Acta, publicada en Diario de Almería

    Estimados lectores, perdonen si me repito pero uno comienza a redactar y se las ve y se las desea para argumentar algo diferente de lo que se haya escrito en anteriores actas acerca de la disposición del Almería, sobre todo cuando toca analizar los partidos lejos del Mediterráneo. Mismos errores, idénticas carencias y semejantes planteamientos, con una forma de buscar la meta contraria idónea para los intereses de cualquier rival. Y eso que los adversarios no pasan del aprobado raspado, pero les basta con exprimir sus escasas virtudes para alcanzar un suficiente. El primer dato que llama la atención es la posesión de balón. Por ahí podemos empezar a reflexionar. Es como si un estudiante emplea ocho horas al día y suspende, mientras que otro con tan solo cuatro, aprueba sin problema. Tanta diferencia de posesión a favor denota que la forma de atacar no es la correcta. El Numancia sacó máximo partido a su juego directo, sin tener que sortear el balón. Por el contrario, los de Soriano magrearon el esférico con estériles posesiones y desplazamientos horizontales, teniendo que sufrir en cada contra del rival. Míster, la Segunda es así, no hay que darle demasiadas vueltas. Además, la decisión final, los últimos pases los ejecutaban los zagueros con pésimo resultado, rifando los lanzamientos dada su escasa precisión, con el rival bien posicionado. Me viene a la memoria cuando los adversarios del Dream Team les buscaban las cosquillas al atrevido sistema de Cruyff. Simplemente dejaban ex profeso la construcción del juego en manos de Ferrer y Sergi. Aun así, el fútbol es a veces sorpresivo e injusto, pero solo en determinados partidos, no en una liga regular que muestra a las claras el paupérrimo rendimiento de los rojiblancos como foráneos. El centro del campo no solo es estéril en sí mismo, sino que su negligencia suele perjudicar a la zaga y a la delantera, por el hecho de estar conectado a ambas líneas. José Ángel y Vélez, como siempre, muy alejados de Pozo. Y como indicaba al comienzo, la misma cantinela de siempre, con una notable diferencia, la peligrosidad de la tabla clasificatoria. La igualdad existente nos tiene medio cegados, pese a que hoy se podría ocupar el farolillo rojo, con las posibles victorias de Rayo y Nástic. Y eso que ya se encara el ecuador de la competición. Individualmente, más de lo mismo, con nuevo show de Trujillo, ausente en el tanto de la derrota y en varias jugadas de peligro del Numancia durante la primera mitad, y no por momentánea lesión. Con Morcillo sancionado y Quintanilla sin contar, resulta complicado mover de la defensa a Joaquín,  pero es una lástima que el prometedor jugador almeriense no tenga más campo de acción para desarrollar sus virtudes, salvando las distancias, similares a las de Busquets. Como imagen final, hay que quedarse con el triple córner ejecutado por Corona, representación de la impotencia de un conjunto que, a la chita callando, se va anclando en el fondo de la clasificación sin hacer ruido, como cualquier personaje gris que pasa por la vida para, tan solo, andar y respirar.



    lunes, 14 de noviembre de 2016

    En estado de abducción

    Mi nueva Acta, publicada en Diario de Almería

    El gol del adversario proviene de una candidez total por parte de Vélez y la jugada que genera el penalti a favor, justo de lo contrario. Por lo tanto, no queramos empezar la casa por el tejado

    Han pasado 14 jornadas, se ha jugado frente a la mayoría de los rivales, de visitante y de local, se han dado diferentes circunstancias durante los encuentros y ha habido tiempo para testar varios planteamientos. Incluso, se está teniendo toda la paciencia del mundo con el técnico (el nombre de Soriano sigue pesando), no solo por parte del presidente, sino del propio entorno. Conclusión: desde mi punto de vista, y teniendo en cuenta el nivel de la categoría, hay plantilla para estar por lo menos fuera del descenso, al que no se ha llegado en esta jornada precisamente. Pero, sobre todo, el gran problema vuelve a ser el mismo de pasadas campañas, la facilidad con la que se encajan goles. Hay una máxima que se cumple desde que el fútbol dejó de ser un noble divertimento, para pasar a ser un juego profesionalizado, y es la seguridad defensiva junto a la contundencia. Todo ello se debe revestir de una disciplina castrense. Y si hablamos de Segunda, el precepto ya se convierte en poco menos que una religión. De hecho, el gol del adversario proviene de una candidez total por parte de Vélez, y la jugada que genera el penalti a favor, justo de lo contrario. Por lo tanto, no queramos empezar la casa por el tejado. O se vuelve a poner una solución similar a la de la temporada anterior, reforzando el sistema defensivo con el aditivo de la intensidad, o pocos puntos se van a lograr de visitante. Se compite, pero si uno se queda con el discurso de Soriano, como tapando lo que la suegra no ve en casa de sus hijos, intentando obviar la actual problemática, se logrará por momentos mantener la esperanza de un conjunto que roza el farolillo rojo. Vamos camino de estar en estado de abducción, intranquilos pero confiados a la vez, aunque pasan las jornadas y al menos un servidor ha despertado del sueño. Hay que tomar medidas ya, antes de que sea tarde. No estoy pidiendo la cabeza del técnico expresamente, sino un cambio de sistema para sacar el máximo partido de la plantilla. Si es con Soriano, perfecto, si no que pase el siguiente. Ahora bien, si se pretende que Chuli supla con garantías a Puertas o que Fidel no lleve al banquillo a un hombre invisible como Iván Sánchez, como ocurrió ayer, mal camino se lleva. Una pregunta al aire: ¿qué pasaría si se tropieza en casa y se cae al último lugar? Jugar al límite, trae esas consecuencias. 

    lunes, 7 de noviembre de 2016

    El fútbol ya está inventado

    Mi nueva Acta, publicada en Diario de Almería

    La irrupción de José Ángel es una gran noticia, aunque de nuevo haya tenido que demostrar su valía. Mención especial para Joaquín, que corrobora su internacionalidad en las inferiores.

    En ocasiones la fortuna juega a favor o en contra, pero cuando todo se plantea de una forma razonable, la influencia externa interviene en menor medida. Si además nos referimos a una competición liguera, la de la regularidad, y encima se trata de la interminable Segunda A, la suerte no hace sino dar pequeños sustos semanales para, posteriormente, terminar siendo equitativa. Ante el Córdoba, pese a la cabezonería de Soriano con algunas individualidades, el bloque rojiblanco ocupó con criterio el terreno de juego. El apoyo de José Ángel a Pozo fue clave, pero por encima de todo la contundencia y la intensidad empleadas, tantas veces reclamadas desde estas líneas. Contundencia por la anticipación y la presión defensiva, destacando en este apartado un jugador como Pozo. Precisamente, en uno de sus robos se generó la primera ocasión. No solo los defensas y los centrocampistas deben aportar, sino que todo el conjunto en bloque debe participar. Ya sé, es un concepto muy manido, pero funciona. De hecho, en una entrevista realizada a Guardiola acerca del secreto de su gran Barça, el técnico catalán confesó que su gran mérito nada tenía que ver con la seguridad de Xavi, la magia de Iniesta o la resolución de Messi, sino que radicaba en lograr que esos mismos jugadores de otra dimensión futbolística, presionaran al rival desde la zaga contraria como el que más. Tampoco se trata de desgastar defensivamente a los de más talento, pero sí que nunca se debe olvidar que el bloque (tercera vez que dicho término sale a colación) es lo más importante. Intensidad por el desarrollo del juego, y aquí entra en liza el plano ofensivo. El primer tanto rubricado por Fidel proviene de la intensidad, en llegar un segundo antes que el rival. Ximo, con su progresión por la derecha, y Puertas, con su asistencia de oro a Fidel, fabricaron un tanto gestado por la potencia y la anticipación ofensiva. No digamos el segundo de Quique, una maravilla, pero de nuevo entra en juego la intensidad. Basta ver cómo Quique sortea al defensa, al límite, y cómo define, de nuevo al límite. Reitero, de nada servirían ambos conceptos, contundencia e intensidad, si como aludí al comienzo no se distribuyen convenientemente las piezas sobre el tapete. Si no, éstas se convertirían en pollos sin cabeza. La irrupción de José Ángel ya supuso una grata noticia en el curso anterior, pero de nuevo en el presente, el jugador procedente del filial, ha tenido que volver a demostrar su valía, en este caso por la lesión de sus compañeros. Su ausencia del once inicial en Zaragoza, no tuvo sentido alguno. Como colofón, mención especial para Joaquín, un jugador total que demuestra el porqué de su internacionalidad en categorías inferiores. Una jornada afortunada, no es frecuente que el primer equipo y el filial ganen y consigan golear en el mismo fin de semana. Si además la UDA logra su victoria 200 en Segunda A, miel sobre hojuelas, pero que no se olvide un dato, el equipo sigue en puestos de descenso. A seguir trabajando.